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martes, 4 de octubre de 2011

That is what happened then.

-What happened to your sock?
-Long story. Bottom line, I realized that sometimes love means taking a step back.
-Well, not always. I mean, sometimes it's better to interfere and sabotage stuff, right?
-Well, I think if you care about somebody, you should want them to be happy, even if you wind up being left out.
-Wow.

-How I Meet your Mother 7x04

jueves, 29 de septiembre de 2011

Lo olvidaste.

Alguna vez, con el tiempo, iba a ocurrir.
Supongo.

Me dicen por interno que un cuarto de siglo no es nada.
No sé cuánto me compro de eso.

lunes, 16 de mayo de 2011

Say what u need to say.

"Now the drugs don't work
They just make you worse
But I know I'll see your face again"
 

"Life will knock us down, but we can choose whether or not to stand back up".

Yo no sabía cómo reaccionar.
Hasta hoy no lo sé.
No me queda claro en qué punto soy, fui y seré.
No me queda claro el cómo se siente la textura de la vida.
No me queda claro por qué arrepentirme si la decisión no fue mía.
No entiendo el juego, pero lo juego.
Sus reglas no son claras, pero se juega.
No escogí estar, pero aquí vivo.
No escogí lo que pasó, pero me forzaron a aceptarlo.
Creo, que después de todo, no podre nunca parar de pensar mientras viva en lo que pasó cuando pasó.
En lo que nunca será mañana.
Why?

God, I'm just a man.

jueves, 7 de abril de 2011

The right place at the right time.

Dicen -y vi en una serie hace un rato- que todo lo que te sucede es porque el universo se pega giros bruscos para que estés donde tengas que estás en el momento adecuado.
Si fuera así, significa que los 195 minutos en los que debí estar en clases se alargaron en 210 porque yo debía evitar que pasar ese camión enorme que cortó el transito 15 minutos antes, para así poder llegar y tomarme esa cerveza y luego juntarme con alguien y después ir al metro y perder el número porque debíamos hacer más tiempo para cuando al salir de la otra estación nos encontráramos con alguien más y luego salir de su casa y comernos esa hamburguesa que tenía demasiadas ganas de comer ese día y con grata compañía; por ejemplo.
Puede ser. La cosa es que si es así, los movimientos mega-macro-cósmicos son realmente extraños, por decir menos. Eventos que no me calzan del todo bien, como si fueran poco lógicos o algo así. No, nada malo sobre ello. De hecho, una parte de ello ha sido bastante grata. Es esta otra parte, la algo más tediosa y que viene desde hace harto más la que aun no entiendo qué papel juega en todo esto de el-lugar-perfecto-a-la-hora-indicada. Shit happens, pero fuera de eso: aun no entiendo donde va todo. Donde quedará el punto final de donde debí estar y a la hora que debí estar. ¿Y si ya pasó? No sé, para qué ser tan pesimista.
Divago, retomo: la cosa es que quizás me emociona un poco saber que si toda esta teoría es correcta, pensar donde estaré. Y qué hora será. Si es que sucede, debo agregar un memo mental:

Pasó, ve la hora.

Listo.
Quién sabe qué cresta tendré que hacer o qué más pasará para que eso suceda. Supongo, y me imagino, que debe ser algo bueno para que tanta agua haya pasado bajo el mismo puente reconstruído tantas veces.
Y aunque me emocione pensar que calza con mi forma de ver la vida, supongo que también debo tomar lo otro que se dice: "Disfruta el viaje". Y aunque el viaje a veces se vea demasiado opaco, y que este blog se llene de tantas entradas negras en el futuro, debo admitir que a veces el viaje trae sorpresas. Buenas, malas, irónicas, bobas, brutales. Tampoco ha sido un viaje tan malo. Además, cuando llegue al final de la historia podré contarla de nuevo, pero esta vez, sabiendo todos los extraños detalles que provocaron EL final.
Por ahora, y supongo que como recordatorio propio también: siempre se puede mejorar. Nunca es tan tarde, y si te esmeras mucho, puedes obtener otra oportunidad más. La cosa es quererlo, creo.
Mejor dormir y dejar que este pensamiento random se vaya conmigo a la cama.
Quién sabe, quizás cuando despierte mañana muerto de sueño y con ojeras y lagañas en mis ojos, aun me la crea.

Ojalá que sí.

jueves, 3 de marzo de 2011

Ago.

Y el tiempo pasa y pasa y yo aun no lo entiendo. Llámame lento, pero la cosa es así.
Esto de no poder borrar nada mata, lentamente. Si retrocedo y me doy el lujo de revisar los detalles veo como todo se transforma al paso de los años y yo sigo inerte en el tiempo.
Cambios, cambios, cambios, cambios, más cambios. Nada se detiene, siento el mundo girar y sus voces en susurros y hasta los grillos esperando algo más.
Nada salió como lo esperé. Para bien o para mal, los asunto de la vida nunca se pusieron de acuerdo conmigo.
Las pruebas están en todos lados. Incluso este mismo blog es una huella de tiempo comprimido en letras y pegadas en la internet. Un crudo y muy fiel reflejo de lo que fui y soy y todo lo que perdí.
Estoy cansado, no quiero más.
Ojalá pudiera ordenar mi vida.
Curioso que cuando algo cambia ya no vuelve a ser lo mismo.
Y ahora mismo ya todo cambió.

Estoy cansado, demasiado. Mareado a mil, alterado. Pausas, intermedios, arranques de ira por un poco de sanidad mental.
¡Cresta! Debería estar rompiendo mi cabeza en el pavimento en este momento.
Quebrando todo fragmento de memoria, de alma, de recuerdo, de vivido, de juego.
Such a life.


Estoy mareado, quizás voy a vomitar.

martes, 21 de diciembre de 2010

Eclipse.

En todo caso, si esto se llama eclipse, no es porque hable de él: es porque no se me ocurrió nada más.
Lo importante -y lo extraño- es que queda poco para terminar. Finalizar este año extraño de una vez por todas.
Sé que me quejo, pero tampoco debería tanto. No pasó tan mal como pensé. Tampoco fue de lo mejor. No supera el año anterior, en el balance general. Digamos que su nota, sin contar el último lapso que se viene ahora sería de un extraño 4.2. Lo único que ha salvado el promedio ha sido lo único bueno que ha pasado después de tantos quiebres -en general y en específicos-.
Lo que es extraño, lo que me causa curiosidad, es ¿por qué ahora? No entiendo. No tiene sentido ni tiene lógica. No me cuadra en lo absoluto. Y creo que fui más cortante de lo que yo mismo pensé que sería alguna vez. Pero no fue mi culpa.
Para nada, sé que yo no hice nada más allá de lo que siempre hice y que no pude seguir haciendo.
Es cuento viejo, sí, pero es parte de lo que me definió alguna vez. Harto. Digamos que tener un disco duro en la cabeza es algo que pesa hasta que se apaga. Ese es el problema: nada se olvida. Nada. Aun se mantiene lo bueno, lo malo, lo rescatable y los días que baneé de mi consciente. Más, si pasa esto.
Más si el hilo, la secuencia de eventos se reactiva después de.
Yo no cacho. Trato de bloquear los impulsos. No hay interés, no hay respuesta. No vivo a base de testeos.
Por muy cruel que pueda sonar.
En todo caso, el cruel en este asunto no fui yo.
Sólo traté de sobrevivir.

Ya no es noche, ya es de día y mis ojos acusan sueño.
Supongo -aunque algo extraño ocurra en el interior y todos esos pensamientos flotantes y gritones que se acumulan en el hemisferio derecho y que calan como punzadas y que se repiten y que son en widescreen, como en un cine- que es mejor dormir. Y dejar los días atrás. Las semanas, las horas, los recuerdos, los vestigios, los imperios, los países, las cicatrices -que duran para siempre- atrás.
Aunque sea lo más difícil que he hecho desde hace mucho tiempo.
Y se sabe -¿usted?- por qué es así.
Y yo nunca mentí. Así que tengo por seguro que sabe es así.



Estoy dando la hora. Ando puro hablando hueás.
¿O no?

sábado, 20 de noviembre de 2010

Little things.

Me gusta cuando me topo con una canción que me llega tan fuerte que siento una vibración en la nuca. Y que recorre mi cabeza y llega hasta mis ojos y se anuda en mi garganta.
Me gusta cuando tengo los pies fríos y encuentro calcetines y me los pongo y siento lo áspero amoldeándose, y mis dedos se sienten duros acostumbrándose al calor.
Me gusta cuando discuto y peleo y todo se va a la cresta y pasa un tiempo y todo duele y luego, un día de esos, todo comienza de nuevo y sientes algo que te invade por volver a retomar lo que se cortó.
Me gusta cuando estoy solo y la luz está apagada. Se oyen ruidos afuera y me siento horrible, hasta que pasa todo y me quedo dormido y al despertar la luz que se cuela por mis cortinas azules me recuerda que puedo volver a conectar.
Me gusta cuando me llega una carta y se puede sentir el olor del brazo que la escribió. Y las letras no son iguales y el papel se dobla un poco. El sobre mal cerrado y sin estampilla.
Me gusta cuando una película acaba y no me siento tonto por llorar.
Me gusta cuando comparto un trago y siento que mi vaso no lo vacío sólo yo. Sabe mejor, creo.

No me gusta cuando está todo bien y latente, cuando todo tiene una razón y las piezas concuerdan y en un sólo instante, la vida gira y todo lo que fue ya no es y la gente se va y nadie dice nada y todo lo que debía ser dicho se consume dentro de las gargantas que nunca más volverán a conversar.
No me gusta cuando los silencios aproximan y te anuncian que hay tanto debajo que no sale y que te mantiene alerta y no te deja dormir porque sientes el tic-tac y las paredes hablar.
No me gusta cuando los ciclos se repiten, interminables, a pesar de intentarlo todo de nuevo y más que antes y desgastarme mentalmente por algo mejor, pensando para peor y que al final no servirá de nada.
No me gusta cuando me revuelco en las sábanas y pienso en el futuro y me aterro y el cúmulo de cambios se mete en mi pecho y aterra cada célula, cada vello, cada fragmento de piel. Y no se va.
No me gusta cuando un cigarro muere en el cenicero sin ser fumado y no quedan más. Y me lamento el tiempo que gasté, acariciando las cenizas, deseando que todo estuviera en su sitio de nuevo.
No me gustan las mañanas de domingo, ni de lunes, ni de miércoles, ni de jueves, ni los 6 de cada mes, ni la primera mitad de mayo, ni la primera mitad de marzo, siquiera la primera mitad del año.
No me gusta cuando callas y sé que hay más.

Pequeñas cosas que calan. Pequeños asuntos que amontonan como polvo sobre las yemas de los dedos.
En todo caso, cada día es eso: pequeñas cosas.
Y cada pequeña cosa crea una consecuencia mayor.
Para bien o para mal, siempre mayor.
And I'm just a man.
Sadly.

martes, 2 de noviembre de 2010

Máquina de mañanas.

Estadio vacío lleno de cúmulos de estática, de polvo, de entrañas.
Sigo esperando agarrar una cuerda y estirar las horas.
Las estiré larga, pero nunca suficiente y ahora que recuerdo haber saboreado cada segundo,
lamento no haberlo saboreado el doble de lo que se pudo.


Recito los lazos de tiempo y busco vehemente serenidad,
la encontré lo aseguro, lo creo, lo rezo,
esperé encontrarme de bruces con mi deseos e incertidumbres
y encontré más de lo que pude meter en mi cabeza, mi cerebro, mi sobre.


No explico, no rebusco, no limito.
Me dices "no sé, no sé" y yo imito,
cierro los ojos, no los necesito y te respondo:
"yo tampoco sé, yo tampoco sé, no necesito saberlo".


Sentí que el espacio respiraba en mi cara y que las paredes abrían,
sangraban, se escurrían y se tendían a lo largo de las nieblas olvidadas del último día.
Abrí la boca y pensé que caía como pez en cebo,
pensé que había arruinado todo de una y dos y tres con miedo.


Me dices que nada y no sé si me reservo los comentarios que asoman en tus comisuras,
te creo y los candados melancólicos esperan los dientes de tus llaves en letras,
saliendo de tu boca como balas de salva, como titoteos al aire, libres, reveladores.
Espero en silencio que las noticias sean dulces y bailables, serenas, cercanas y atesorables.


Me miré en martes, supe que fui fin de semanas y que goteé anhelos.
El cuerpo, perdido, ahuyentado por los pájaros negros anidando, echando raíces, pegados en tu espina,
Y yo con cruces y a la deriva, camuflando marchites, aguantando, tragando saliva;
escuchando a mi cerebro suplicando por paralelos con demasía, incrementos y quizás alegrías .


Escrito y sin borrón pero con sangría, señalando el expresso, las vías, tu vida;
me lloré las sábanas y los cantos del gallo al salir el día, contento, con sueños, durmiendo, despierto.
Sin huesos licuado, con el alma en la boca, con los pies en el techo y las manos en roca tierna,
los ojos en Marte, la lengua en el estómago y el corazón en las piernas;
miré, vi el horizonte, vi la luz, vi la sombra, vi todo menos eso y eso era mañana añorando drogado algunos ejemplos.


No dije nada y no callé todo. Sordo no lo dijo, mudo no lo oyó. 
Era más fácil comprender el hecho en rojo vivo que los dramas en milímetros.
No sé qué pase ni sé que espera la vida, la risa, el fuego ni la ceniza.
Me quedo con las noticias. Me quedo con eso y con las aletas al respirar como almohadas.
Me quedo con el aire y con la máquina de mañanas.

lunes, 6 de septiembre de 2010

No Alarms and (no) Surprises, please.

Es una noche extraña. El camino se hace ancho, mientras una leve brisa corta tus mejillas. No sabes si son los focos de luz o algún extraño fenómeno que produce que la noche no sea tan oscura como debe ser. Los perros ladran al verte pasar. Supones que la música del iPod suena muy fuerte y los altera.
"Aquí no se ven estrellas y no hagas metáforas de ello, en serio". Bueno. Estás ansioso, algo inquieto. Tienes sueño, lo sabes, pero la motivación de llegar a casa rápido -sin ninguna recompensa, pues sabes nada te espera, demasiado tarde- te hace caminar a prisa. Como aquella vez que llegabas tarde y te llamaron y corriste y la pasaste bien. Ahora es distinto: ahora es volver por volver.
Desearías tener motivos, claro, pero no están. 
Sientes el deseo incontrolable de poder deducir, de dejar de estar pasándote rollos y tratar de ver las señales claramente. Si es que las hay. Tener una cuota de claridad y darle el victo bueno: pieza por pieza. Saber si lo que decía tan claro esa frase en un libro es verdad. Si pasa lo del estómago o no, si lo que juras es o no.
Tienes ganas de conversar, no sabes de qué. Varias cosas rondan tu mente: la motivación de la gente por algo más, los antiguos rituales de los cultos, del amor, de la religión, de las vidas de la gente que has oído, de los posibles cuentos que quisieras escribir. Quieres oír, saber más de alguien. Que te cuente sus cosas, sus secretos, contar los tuyos incluso. Sentir complicidad, hablar de la vida e irse en la poética. Oír, escuchar; en una de esas opinar. Sabes que tienes tanto por decir. Te imaginas que alguien más tendría tanto para contar, pero no lo hace por no tener conexión, ni nexo, ni lazo. Quieres armar algo, sentirte conectado, no como radical libre.
Te falta algo y lo sabes. Conoces el problema. Es algo en lo que estás trabajando hace tiempo, pero sigue latente, existe, está, se ve, se nota, se palpa, se huele, se intuye, se presenta casi como amigo.
Deberías dormir, es cierto. Sabes que mañana reclamarás porque habrás dormido poco, por haberte quedado en el pc escribiendo quién-sabe-qué, pero ya será tarde para arrepentirse. Da igual.


Llegaste a tu casa. Cuando entraste casi todos dormían. El perro en la cocina intentó aferrarse a ti cuando te fuiste a hacer algo para comer, pero nada pasó. Estás en tu pieza comiendo fideos mientras un cigarro muere en el cenicero del sur. El gallo tras tu pieza canta y tú odiándolo por no saberse la hora. Estás vacío, escribiendo, ya que nadie conversa. Tu inquietud no encuentra calma, sólo se queda permanente, hasta que te duermas y sea lo que sea que sueñes te lo mantenga a raya por un par de horas. Lo que tú necesitas -crees- es una tarde relajada, un café de Starbucks -quizás un Mokaccino- una cajetilla llena de Lucky Strike rojo y una conversación profunda, quizás simple, pero llena. Algo que calme tu curiosidad de la vida. Algo que te haga sentir que sigues humano.
Terminas de escuchar a Johnny Cash -Hurt, siempre Hurt- y la tele en mute. Las imágenes en la tele, por mucho que no escuchen te hacen sentir menos solo. Como si hubiera gente en el espacio vacío que es tu pieza. Así los posters no son los únicos que sientes que te miran.
¿Cuál es tu pretexto de no estar durmiendo en este mismo momento? Ah, claro: esperas que el cigarro y el poco de bebida que tienes se acaben para cerrar los ojos. Ojalá que la cafeína no retraiga el mismo sueño que tuviste anoche y muchas noches antes. Es ese mismo sueño que se repite desde que tenías 12: el de la sangre y los fragmentos. A veces odias que se haga presente.
Compadre, necesitas un libro. Necesitas algo que leer, ahora. Si no, el metro será más aburrido de lo normal. Oír música sin leer ya no basta. Qué complejo con ese asunto: nunca es suficiente, siempre quieres más. Recuerdas Se Arrienda: "¿Te parece que ser ambicioso es malo?". No.
Tic tac. Son las 5:04. Tienes una ganas increíbles de agarrarle el pescuezo a ese gallo y afixiarlo hasta morir. Es como una alarma. Como una muy molesta alarma, como esas cuando sólo quieres dormir y no deseas que nada te despierte. Sólo pasar de largo, sin soñar, sólo durmiendo y agotando las horas en un pestañeo que parece sólo un segundo; una metáfora de tiempo que te sumerge en todo un día perdido.
Oye, ¿cómo es la cosa? ¿Quieres o no quieres dormir?
Se acabó el cigarro y la Coca-Cola. So?
No Alarms and No Surprises, please.
Aunque en lo de las sorpresas es algo en lo que podríamos tranzar.
¿Cierto?



A heart that's full up like a landfill,
a job that slowly kills you,
bruises that won't heal.
You look so tired-unhappy,
bring down the government,
they don't, they don't speak for us.
I'll take a quiet life,
a handshake of carbon monoxide,

with no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises,
Silence, silence. 

jueves, 22 de julio de 2010

incoherencias sin sentido. trauma de una mente sin crecer.

no quiero, no quiero. tiempo, no tengo, correr, quedarse y asumir. cambiar, lo necesito, tiempo, espacio, propio, personal. miedo, mucho miedo. aterrado. avergonzado, destruido, por dentro, tan dentro. shame, shame, shame. tan apático, tan parqueado, tan solo. tan necio. tan inerte, tirado, llorando, largas esperas. futuro desvanecido, lata, hecho, sin crecer. crecer, nacer de nuevo. vivir lejos. vivir cerca, no alejarme del todo. futuro, vida, mañana. desconozco el camino, desconozco que soy. tanto terror, tanto daño. tanta pena. discúlpame, no sé qué hacer. no sé donde estoy. años que se fueron y yo no estaba. este es un cuerpo vacío. cuerpo sin alma. yo sólo sé caer. enséñame. tantas manos y nunca cogí nada. todo atrasado, mi vida es un retraso. lento y caída. frío. no hay motivación. "qué quieres hacer?" no sé. te tinca desaparecer? silencio, neutro. muerto. en serio. zombie, vegetal. tanta piel que no siente, tanta piel muerta. llorar en películas. sólo sentir con películas. vivir con películas. necesitaré anteojos. necesitaré otra vida para reparar esta. y tan hueón. tan poca cosa. quiero, necesito, busco ser más. quiero cambiar. quiero salir de esto. quiero vivir lo que me toca. caminar, andar, correr libre. vivir, ver, sentir sin culpa. no quiero más culpas. culpable, totalmente. un (unos) secretos que nadie sabe. secretos que asfixian. sin aire. cigarros. lentamente a olvidar. tan buena memoria y de nada sirve. recordar los traumas. recordar los golpes. las caídas, contarlos en historias. historias. mentiras. historiador de pacotilla. tocas fibras, corazones, almas y no ser capaz de soportar la propia. maldito. perdido. bingo, la palabra es perdido. completamente. absolutamente. help, i need somebody. alguien reirá. de mí. tan tonto, tan básico.tan dañado, sin comprender. no sé nada. nunca lo supe. nunca fui bueno. necesito parar. stop. tiempo. donde quedó todo ese tiempo? días, que se pasan en un parpadeo. días que se fueron y no estuve. 23 años durmiendo. 23 años congelado. frío. culpable. necio. perdido. errado. quiero ser libre, sacarme las cadenas. ahogar el pasado. renacer. otra oportunidad perdida. otro brazo que se va. no llores. discúlpame, nunca quise hacer daño. discúlpame por no saber lo que soy. discúlpame por no saber cómo vivir. discúlpame por disculparme. discúlpame por no ser lo que siempre quisiste que fuera. discúlpame por no saber lo que yo quería ser. ser. ser. Fallé.



____________________________

Es la entrada con menos sentido que he escrito. Y la que más me da miedo. Y, más, curiosamente, la con más sentido y más desnuda que alguna vez podré redactar.
Y eso, me aterra.

sábado, 17 de julio de 2010

23:296:5:49:18 y contando.

Anoche la luna estaba menguante. Anoche, estaba, tratando de ver una película lo más relajado posible. Anoche estaba tratando de evadir todo de nuevo.

Los cigarros en el frío no me hacían de lo mejor, lo admito. Es curioso como pensé tan poco en lo que pensé sería el tema "mental" del día. Lo evadí, supongo. Hasta dormir, donde salió.
No puedo si no asustarme al ver algún diálogo de algún libro o serie o película que sea preciso. Ad-hoc, correcto, preciso. Me di cuenta, que, a pesar de cómo ha pasado el tiempo, todo lo anterior, lo que me ha formado y deformado, lo que ha estado escondido en mi memoria y todos los tropiezos; todo sigue igual de fresco. También, me di cuenta que sí pude ser feliz. A medias. siempre algo debe tambalear, supongo.
Me veo ahora y no puedo dejar de preguntarme cuándo será el día, el lapso, en que las cosas tengan un sentido. Ese día en que todos los entornos de mi vida, cada rincón, cada sutil ámbito sea correcto. Veo ese Facebook que me muestra imágenes de gente que parece estar en onda, bien, sanos. Con todo lo que podrían desear a sus 18, 19, 21, 23, 25 años. Ya van 23 años y nunca ha estado todo bien. Regular, mejor, decente. Una vez, incluso, casi en la cresta de la ola. Sintiéndome tan bien y tan poderoso y tan capaz. Y aun así, no era capaz de todo.
¿Cuál es el impedimento?
¿Cuál es la manía de ocultarlo todo?

¿Cuándo será el tiempo en que esté completamente tranquilo?

Es como si mirara mis cenizas y no renazco. No salgo, de nuevo.
Veo mi presente y sólo me queda esperar el caerme de nuevo. Y no saber cuales serán las consecuencias. O qué sucederá luego. ¿Vale, quizás, la pena seguir intentado?
¿Vale la pena seguir buscando lo que no tiene ningún nombre?
No sé donde quedó mi motivación. No tengo idea. Si repaso los 23 años, 296 días, 6 horas, 0 minutos y 24 segundos que llevo vivo mientras tecleo esto y los comparo -esa mala manía- con las vidas de los que tengo cerca y conozco y quizás aprecio, nada se parece. Las similitudes, están. Algunos roces en el camino. ¿Por qué todos -o la gran mayoría de ellos- encontraron su camino?
Aun no lo he hecho. Aun está todo tan frío que se siente como cuando partí.
Quizás, puede ser, nunca he pertenecido del todo acá. Lo he escrito millones de veces y la duda sigue igual. Me encantaría saber, creer, que la gente está destinada a encontrarlo en algún momento. Que la búsqueda principal queda despejada y que sí queda tiempo para las búsquedas para llenar el alma.
Puta, ¿qué cresta hago?
¿Es válido pasar por esto de nuevo?

¿Cómo evito sentirme fracasado, de nuevo?
¿Cómo evito borrar las sonrisas otra vez?

Preguntas. No respuesta.
Todo pasa por una razón, ¿no? Ojalá. Sería ideal.
Necesito derrotarme a mí mismo. Vencer algunas paredes, botarlas de una vez por todas. Están añejas, tienen muchos años y comienzan a apestar. Y a doler. La maleza no tarda en crecer.
¿Cómo fue que a pesar del silencio creado por un metro cuadrado fue capaz de albergar una voz anteriormente? ¿Cómo fue que pasó?
Todo esto me sigue matando. Slowly. Creo que antes estaba anestesiado. O drogado con compañía. Ahora la soledad tienen una dependencia de mí.
Y al parecer no es tan fácil de matar.

Necesito sacarme todo esto de adentro... necesito poder volver a hablar...
Necesito contarlo, necesito saber que puedo sanar.

A quién sea que le toque: lo siento.
Discúlpenme por no saber caminar.
Discúlpenme por no saber cómo vivir.

"Hay imperios, hay países, continentes, cicatrices que duran para siempre".

martes, 8 de junio de 2010

Predicho.

Es curioso que ahora revisaba hacia atrás, me haya dado cuenta que predije el presente.

Hubo una entrada que publiqué, que luego borré -quizás por vergüenza- y que, sin darme cuenta, quedó registrada en facebook. Revisando hacia atrás la encontré y mi sorpresa fue que todo lo que dije, pasó. Obviamente, la peor parte.
Eso me da a pensar que desde que lo intuí, lo sabía.
Y ahora que sé eso, es fome darme cuenta de cómo pasó.
Lo intuí y ya lo sabía.
Lo intuí y nunca estuve preparado.

No sé cómo describir lo fome que es mirar atrás y darme cuenta del tiempo que pasó y yo viviendo mi vida sabiéndolo todo desde el principio. Desde más atrás de la explosión.

Horrible.
Demasiado horrible.

La entrada:
Fantasma cambiante.

La sola pregunta me recorrió toda la espalda. Era... era una de esas cosas que siempre pensé. A pesar de todo, nadie tenía asegurado nada. Mucho menos yo. Lo triste es que eso queda en el silencio y sé que no podré decir nada. Y está y es permanente. Será un miedo me ronde conmigo...Es... ¿el cause normal de las cosas? Niego y niego esto, pero es una pregunta latente.
Lo que me causa curiosidad es su presencia. La odié, le tuve repudio, no quise tenerla cerca. Estaba en el medio y la detesté. La sentí un muro. La sentí sumada a la mentira, a la máscara, la sentí como espinas en la espalda.



Creo que el silencio se apoderó de mis labios y me dejó postrado. Creo que sólo resta pesar sin ser visto y rezar por que nada suceda.
Si es cierto que pase, sé moriré. Y lo peor es que no puedo pelear contra una fantasma que aun no existe. Pero sé, que ahora, en este preciso momento, hay alguien, destinado entre toda la gente que deambula por las calles oscuras que será el fantasma que odiaré. Y con justa gana lo haré, porque si pierdo, me quitará algo que no se repetirá en esta vida.
Y eso es demasiado cruel.
Demasiado.
O puede que no pase y esté teniendo pesadillas. Sea como sea, me siento vomitivo. Me siento vacío sin razones para.



No puedo pelear contra el viento.
Nada más está dentro de mis posibilidades.
Ya está todo fuera de mi voluntad.

-Domingo, 03 de enero de 2010 a las 0:14

sábado, 24 de abril de 2010

Medio-medio.

Ok, si no estabas de acuerdo con lo que pasó, debiste decirme antes. Total, no fui yo el corrió. Yo nunca dije nada, nunca hice nada. Nunca pretendí que algo pasara. Bueh, da lo mismo, tampoco pasó. Fue un accidente el haber dicho algo. Mejor hubiera sido callar. Es la lección que me queda: aprender a callar, de nuevo.

Si querías que me sincerara, bueno, nada va muy bien. A pesar de los pequeños hechos que sí han sobresalido, en el fondo, todo sigue demasiado igual. Demasiado intacto. Como un reloj de sol hecho en piedra con mucho polvo encima. Polvo que el viento aun no puede correr. Falta mucho que decir, aislar el relleno y decir de verdad. Conversar de una lo que falta y sería. De ahí se ve que pasa. Terminar algo a medias es como nunca haberlo empezado. ¿Es eso lo que quieres? Yo, no sé.

Da lo mismo, desde hace un rato estoy solo. Y así se ha mantenido. Y así lo hará hasta que se acabe el reloj o hasta que decida de una escapar. Falta tiempo. Falta que este tiempo de prueba, este trial, acabe. Y después ver que sucede con la vida. Esto de las clases, los trabajos, el stress son mi hobby mientras espero que la arena baje. Más las caretas, las risas falsas, la "buena onda" cortesía de tantos años de ver teatro. Fingir es lo más fácil de la vida. Hablar de verdad, es lo más difícil.
Y si yo estoy aquí, esperando, es porque lo prometí. Si estoy aquí, es porque si algo me duele es la mentira y no la verdad. Y aunque me doliese, siempre, desde hace mucho, que la sé aguantar.
Todo, con tal, de que todo volviera a ser Enero.
Todo, con tal, que en vez de ser 2010, fuera 2009.

So, what? Soy sincero y me preocupa una mierda lo lean.
Total, el único que queda bajo tierra soy yo.

Tengo rabia, sí. Tengo pena, sí. Tengo lata, también.
Pero soy yo, el mismo, el que ahora va corriendo a emborracharme y a jurar de guata que estoy bacán.
Soy el mismo, que en un par de horas, tendrá una cara de gran felicidad en las fotos que saldrán.









Lata.

lunes, 8 de marzo de 2010

Somebody put me together.


Back and forth, I sway with the wind
Resolution slips away again
Right through my fingers, back into my heart
Where it's out of reach and it's in the dark
Sometimes I think I'm blind
Or I may be just paralyzed
Because the plot thickens every day
And the pieces of my puzzle keep crumblin' away
But I know, there's a picture beneath
Indecision clouds my vision
No one listens...
Because I'm somewhere in between
My love and my agony
You see, I'm somewhere in between
My life is falling to pieces
Somebody put me together
Layin' face down on the ground
My fingers in my ears to block the sound
My eyes shut tight to avoid the sight
Anticipating the end, losing the will to fight
Droplets of yes and no
In an ocean of maybe
From the bottom, it looks like a steep incline
From the top, another downhill slope of mine
But I know, the equilibrium's there
Indecision clouds my vision
No one listens
Because I'm somewhere in between
My love and my agony
You see, I'm somewhere in between
My life is falling to pieces
Somebody put me together



Should I doing this?
It doesn't matter, not now. Let the vodka make some mess, some effect. Let the feelings appear. Let's forget about being shy. Anyhow, tomorrow is another day for regrets. Not now.

It wasn't. There was just one mistake there, and she told me later. The destiny changed, and she was glad.

It was always a race. and I was winning. I was there. At some point I was running, but I wasn't in the road.

I wish I could. I wish it could happen. When I was there I wasn't sure. I was tired. But I never surrender. That there was me. That, here, is me. That post is me.

Lies, mistakes, errors. Misundertandings. Confusion, fear and panic in the air. Another long test, I guess.

Okay. Okay.

The best I've ever had.

That was the only advice. The only one. And it worked. Late, but it did. But it happened again and no one was listening.

Some text messages. Some songs, but now no one is singing but me.

Some seats now are empty. Some thaters without movies. Some hands just hanging in the air.

That's was I saw. That was the movie, not in the screen but in the seats. How many stars? How many stars, now?

Tic, tac, tic tac. Crash. The clock stopped. There's a watchmaker near?

Some of us, are in the middle of the crowd. Some of us, are creeps. Some of us, thinks that it should be raining.

Porchia was right. But Porchia is dead. I wish Porchia were here.

Information-high. So much letters, words, voices. And all it's a game. Yep, I guess I was a game. Again.


That were pieces, pieces of me.

Sunwatch, again. Confusion and "try hard, because you can" again.

Between everything, between the earthquakes, the lifes, the people, the problems, the eyes closed. When I¡m sad, when I'm thirsty.

And they do. I was blue, your were blue. And now... now I'm not quite sure what colors remains.

True. So long and I still believe it's true. True and away.

Seconds. Minutes, so far away. So deeply inserted in time. So deep, so far.

"Along the way you bump into people who make a dent on your
life. Some people get struck by lightning. Some are born to sit by a river. Some
have an ear for music. Some are artists. Some swim the English Channel. Some
know buttons. Some know Shakespeare. Some are mothers. And some people... can
dance."

So many time and the same fear. So many changes, things, days, and I still remember this. I still believe this was my life before.

More cards, more names. More tears, more fears. More changes and I wanted more. I was always looking for more. Just enough to feel something again.

My movie was in colours. My movie was meant to be that way. Why it's in black and white, again?
David: "I know you miss her, I mean, you told me you did. But maybe it's not just the cooking or the cleaning that you miss. Maybe it's something else. Maybe you can't even describe it. Maybe you only know it when it's gone. Maybe it's like there's a whole piece of you that's missing, too. Look at her, Dad. Doesn't she look pretty like that? Doesn't she look just as beautiful as the first time you met her? Do you really want her back the way she was? Doesn't she look wonderful? Now, don't you wish you could tell her that?"
Yes, David, I wish I could.

Where is? I wanna go there. I wanna be there.
"Clementine: Joely? What if you stayed this time?
Joel: I walked out the door. There's no memory left.
Clementine: Come back and make up a good-bye at least. Let's pretend we had one.
[ Joel comes back]
Clementine: Bye Joel.
Joel: I love you...
Clementine: Meet me... in Montauk..."

Not the best way. Not the best day, not the best drink. But the true is, that there was me too. And I was scared. Yeah, I was so fucking scared.

That was some days before everything. That was me believing. That was me so lost, but with everything inside. And it worked. Believe always worked.

And don't tell me "poor", for being travelling this way. Don't you see that I'm satisfied? Don't you see that I'm happy? Don't you??

I gambles, I was happy. I was holding you. I was with four phrases in my chest. I was there.

Tell me that old lies are alive. Tell me that everything is not lost. Tell me that everything was important. Tell me that everything wasn't just an experience.

What happen when you have a decease and theres no cure at all? What? You die. That's for sure.

That's it. And this is the result when you left my hand.

And the history has more. But I'm not here to tell more. Everything is in this pages. Hide, but everything can see. And there's nothing left I can do. And that's because... because I'm sure.
Like always. I always was sure.