sábado, 14 de marzo de 2009

Ayer - Hoy.

Esta vez nada de ventanas. Esta vez, nada de silencios o puertas cerradas, o puchos demás.
Supongo que no, no caben dentro de este sistema.

A ver, es que no sé, estoy confundido de como hablar. O sea, no, pero es el tilde el que me sobra, quizás el tono o la redacción. Quizás podría empezar como:

"
Felipe está borrando recuerdos del pasado. Se interna en las carpetas más profundas de su computador y borra y borra recuerdos y anécdotas que ya no sirven, cosas de años atrás que ahora dan simplemente lo mismo. Ya no están ni estuvieron, y ahora, que las lee, le parecen un chiste. Se ríe un poco y borra todo. Conversaciones, textos, fotos que se van y no volverán.
Piensa que era tan tonto antes, onda, muy básico, peor que hoy. Y mira al pasado y se para frente al hoy y piensa: cambiado... sí, algo; mejor eso sí, antes era peor. Mucho peor..."

O quizás no.
Pero igual es así. Si me veo hacia atrás, desde el hoy, ha pasado demasiada agua bajo el puente. Un aluvión, probablemente. Y hoy es mejor.
Mil quinientas treinta y ocho mil veces mejor. Incluso me da rabia saber como era, y me avergüenza bastante -como hablaba, mis temas de conversación, mis gustos, mi ropa, mi cara, mi pelo, mi onda, mi pseudo-argumento de vida-. Hoy me avergüenzo menos.

Curioso como los que te conocieron tan tonto y energúmeno antes, siguen hoy. Quizás mutaron con uno, o algo así. Mejor, creo. Algo más estable la realidad.
Pero, bah, ¿quejas? Pocas. Ninguna quizás. Un par, pero no vienen al caso. Entre rosas de mudos, manos frías, cuellos tibios, intruseadas a los bolsos, nuevas propiedades y un corte de pelo nuevo en un viernes 13 muy
cool; caras nuevas y no tanto, programas nuevos en el computador, otra música, otra onda, otras cosas y otra ropa no tengo nada de que quejarme.


Emmm, yep, a mí también me extraña cuando escribo así.
Quizás, si terminara de escribir lo anterior, podría finalizarlo con algo como:
"
Felipe se sienta -estira- un rato, aun con el estómago lleno, y se dice un hombre feliz".

¿Posible?
Yo cacho.
Por qué no.