miércoles, 8 de agosto de 2007

Paréntesis.

Por más que intentabas sacar líneas para expresar lo que querías decir, no podías: o la mano era muy torpe, o el lápiz no era el medio necesario.
La llamada de atención del profe a uno de tus compañeros te saca por milésimas de tu ida, tu volada al peo, tu rincón profundo.
Estás en uno de los bancos del medio, ya no estás aislado como antes, como quisieras. Necesitas estar más adelante, aún si tener del todo claro por qué. Miras a tus lados y te ves rodeado de tus compañeros de clase. De todos aquellos que te acompañan a lo largo del año. Con quienes vives la mayor parte de tu tiempo. Pero aunque están a centímetros de ti, estás solo. Y no porque lo quieras, si no, porque lo sientes.
Sientes que estás perdido por unos instantes, a pesar de que sabes con exactitud tu posición. Empiezas a echar de menos a todos aquellos que recuerdas, inclusive, a aquellos compañeros -que ya son prácticamente amigos- que están a tu lado. Los echas de menos, a pesar de que están presentes. A pesar de que los pudieras palpar si quisieras. Pero tu cabeza te juega ésa mala pasada de nuevo, ése cambio extraño que le dá por hacer cuando, quizás, se aburre de la monotonía. Girar y distorsionar todo hasta los límites más extraños y casi drogos.
El transe dura algunas horas marcadas. Alguien pregunta qué te pasa. Extrañamente respondes con la verdad. No falta quién se preocupe por ti, pero a veces te parece algo tan egocéntrico que te da asco. Por eso jamás te ha gustado preocupar...
Papeles que vuelan llenos de letras rápidas y ésa pregunta que no quisiste contestar como debías.
Comienzas a notar que el deseo de querer hacer algo (pero sin saber qué), está de a poco apaciguándose. La tranquilidad, y el sueño que comúnmente tienes, toman tu mano de nuevo. Y ves que éste episodio fue nada mas que un simple paréntesis en tu cotidianidad. Un chiste que arrancó una larga risotada que se va apagando de a poco.
Y que finalmente muere.
9:45, y la siguiente clase está por comenzar.
Cierras el cuaderno, mientras el lápiz que sostenías ruedan a los pies de alguien.
Levantas la mirada y te topas con sus ojos.
Sueltas una leve sonrisa.
Bienvenido a la realidad.

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Now playing: The Strokes - Reptilia
via FoxyTunes

1 comentario:

.:Kiru Kazeryu:. dijo...

digamo que me pasa CASI lo mismo :S

sólo que no me voy en la volá XD
muho fuguet en esas líneas, pero no toy diciendo que sea malo, sino todo lo contrario.

te cuidas y wás ;D
nos vemos =D